La proliferación de conexiones inalambricas en espacio públicos es una realidad y una medida que favorece el uso de la ciudadanía de las nuevas tecnologías. Sin embargo es un sistema que como otros muchos provoca emisiones de ondas electromagneticas.

La contaminación electromagnética continúa siendo un tema a debate por la comunidad cientifica. Conforme al principio de precaución algunas autoridades europeas están planteando restringir su uso en edificios públicos y en escuelas y favorecer las conexiones por cable.

Quizás convendría analizar, aclarar y valorar el impacto que puede tener estas redes antes de continuar con su implantación en los espacios públicos de nuestras ciudades.

Compártelo:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • Twitter
  • Wikio