La proliferación de conexiones inalambricas en espacio públicos es una realidad y una medida que favorece el uso de la ciudadanía de las nuevas tecnologías. Sin embargo es un sistema que como otros muchos provoca emisiones de ondas electromagneticas.
La contaminación electromagnética continúa siendo un tema a debate por la comunidad cientifica. Conforme al principio de precaución algunas autoridades europeas están planteando restringir su uso en edificios públicos y en escuelas y favorecer las conexiones por cable.
Quizás convendría analizar, aclarar y valorar el impacto que puede tener estas redes antes de continuar con su implantación en los espacios públicos de nuestras ciudades.




#1 by @xdelrey on 13 de noviembre de 2009
Citar
el peligro con estos análisis está en que el ‘principio de precaución’ podría establecerse indefinidamente
#2 by Gorka on 21 de noviembre de 2009
Citar
Hay casos flagrantes, como el del amianto, que se denuncia su alta peligrosidad, solo años después, cuando ya está extendido su uso y admitido en nuestras viviendas. Si ese principio de precaución se hubiera mantenido, se hubieran evitado muchas muertes y ahora no sería tan costosa su eliminación. Siempre defenderemos que los seres humanos no somos cobayas. Ojo a los posibles peligros de las ondas electromagneticas del wi-fi y de los telefonos móviles.
#3 by logela on 14 de enero de 2010
Citar
¿Mezclar Wi-fi con teléfonos móviles? No son comparables en absoluto. El “principio de precaución” ha servido incluso para invadir Irak, “por si acaso”. Creo que en algo medible científicamente debería tratarse en esos parámetros, en los que vemos que cláramente se trata de intensidades de onda y frecuencia de rangos muy alejados como para darles el mismo tratamiento.
#4 by Idoia LLano on 8 de febrero de 2010
Citar
Moción Aprobada por la enmienda transaccional suscrita
por los grupos NV, SV, Aralar, Mixto-EA,
Mixto-EB y Mixto-UPyD. 4 de febrero de 2010
“El Parlamento Vasco insta al Departamento
de Educación, Universidades e Investigación a:
- Realizar las mediciones de los campos
electromagnéticos anunciadas por la
Consejera, antes de poner en marcha las
aulas de Eskola 2.0 que emplean tecnología
wi-fi y a dar traslado de dichas mediciones al
Parlamento, así como publicitar los
resultados en la página web del
Departamento de Educación, Universidades
e Investigación.
- Realizar estas mediciones con medidores
homologados por medio de un organismo
especializado e independiente.
- Atender las recomendaciones que con
carácter oficial las instituciones
internacionales competentes pudieran
publicar respecto a los efectos de esta
tecnología.
- Solicitar a los Colegios Profesionales de
Medicina e Ingeniería que se pronuncien
sobre la existencia o no de efectos negativos
en las personas en general y en los centros
educativos en particular, por influencia de la
exposición a campos electromagnéticos”.
#5 by Arturios on 9 de febrero de 2010
Citar
A esto se le llama pura tecnofobia, además no dudando en mezclar amianto con luz (o tocino con velocidad).
Hace un par de siglos los tecnófobos nos advertían que ir en un tren a esas tremendas velocidades de 30km/h era mortal o cosas igual de peregrinas.
Vamos a ver, las ondas de móviles, wifi y demás no son ionizantes, no tienen ningún efecto sobre los seres vivos, de hecho vivímos inmersos en un mar de radiación electromagnética, por ejemplo, el estallido del bigbang aun se nota por su radiación de fondo. Un día soleado de verano es mucho más intenso que mil antenas.
Los estudios que ha habido indican que su incidencia en la salud es nula, hubo el caso del colegio de Valladolid pero curiosamente dos de los tres casos se diagnosticaron ANTES de que se construyese la antena, es más, un estudio reciente indica que podría ser un remedio contra el alzehimer (lo dudo, pero entre los que hay también está este).
Trabajadores que llevan toda la vida trabajando en centrales eléctricas con una exposición millones de veces superior a la normal no tienen peor salud que el resto de la población, lo mismo con los puertos de mar y los rádares o los aeropuertos o los que viven al lado de una emisora de radio o televisión.
Si que hubo un estudio en el que un barrio lleno de torres de alta tensión tenía una incidencia de leucemias mayor que otros, luego, cuando se revisó el estudio se vió que era la misma incidencia que cualquier otro barrio de igual pobreza, tuviese o no torres, lo que demostraba algo que ya se sabía, que ser pobre mata.
Gente que decía tener alergia a los campos electromagnéticos eran puestos delantes de teléfonos vacios de plastico y se ponían a morir pero si eran puestos delante de emisores de microondas diez veces más potentes que los móviles pero disimulados, no se coscaban, demostrando que en realidad es algo psicosomático.
Los organismos internacionales, como se ha demostrado con la OMS y la gripe A, son gestionados por políticos cuyo nivel científico no es que sea nulo, es negativo, así que poco me fio de ellos.
Y los colegios médicos si son capaces de dar cobertura a los homeópatas, demostrados estafadores, ¿de que no serán capaces?
En fin, que tengas miedo es libre, que se lo impongas a los demás ya no tanto.
Pingback: Tweets that mention Analisis del impacto ambiental de las redes WI FI locales « Colabora En Nuestras Ciudades -- Topsy.com