Un par de sugerencias para evitar la desafección de la ciudadanía ante las instituciones, siguiendo el artículo de @ricardespelt en Basta de Participación Ciudadana, por favor y de la que me he hecho eco en De vitoria y Vitorianos
Cito: “… dos errores fundamentales:
Pensar que la participación ciudadana es un espacio gratuito para que la gente aporte ideas, que luego los que mandamos ya decidiremos si tiramos adelante. Grave error, desafección en la propia participación. A menudo agravada por una demanda poco concreta.
Proponer participación cuando la idea, el proyecto, … ya está decidido. Por tanto, se concibe la participación como mano de obra barata.
El concepto de participación debería se debería conducir hacia espacios más deliberativos y comprometidos con las acciones de gobierno. Si no caeremos en más desafección por culpa de la propia participación. “
El Plan de Movilidad que está dsarrollando al Ayuntamiento de Vitoria, lleva 8 reuniones de los “Consejos” en los que se oye a los participante.
El responsable de TUVISA dijo que “habían tenido en cuenta 11 de las 26 aportaciones” dicho así suena democrático, lo que no dijo es por qué se aplica la filosofía de “metro” con estaciones estructurales al modelo de BUS cuyas paradas se pueden establecer de forma más versátil y mejor acomodadas a las necesidades de los usuarios (por ejemplo).
Cuando se habla de las necesidades de adaptar la infraestructura urbana al Plan, nadie explica el cuello de botella creado en Portal de Legutiano con la reducción de 4 carriles a 2, ni el conflicto generado en la Plaza de Lovaina, ni en la de Honduras ni en … ¿sigo? que emperoran las actuales y ya de por sí difíciles.
El Plan de Movilidad dice (cito) “existe un excedente de estacionamiento en superficie” Y en base a ello organiza (aparcamientos y OTA). La percepción de la ciudadanía es la contraria, la de escasez de estacionamiento y dificultades para acceder al centro, y poder dejr el vehículo. Las respuestas por parte de la institución es remitirse al Plan votado por unanimidad concejil.
Vale. ¿Cómo se les pide cuentas a nuestro concejales?
Repito y propongo la cita de Ricard Espelt: El concepto de participación debería se debería conducir hacia espacios más deliberativos y comprometidos con las acciones de gobierno.




#1 by patxi on 18 de octubre de 2009
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El Plan de Movilidad no aparece ahora sino que ha llevado una tramitación suficientemente participativa y que parte de los trabajos que llevaron al Pacto Ciudadano por la MOvilidad Sostenible, a cuya gestación estuvieron invitadas todas aquellas asociaciones y colectivos que ahora dicen “sentirse ignoradas”. Un poco de autocrítica no vendría mal ¿no?
#2 by Asela on 28 de octubre de 2009
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Hola patxi, gracias por participar.
Efectivamente, el Plan de Movilidad lleva largo tiempo gestándose y cuenta con la participación ciudadana, eso no se discute, lo que se denuncia es la forma en la que se ha producido: cito “… participación cuando la idea, el proyecto, … ya está decidido…”
¿Cual era el objetivo de la participación: decidir el color de las cortinas?, porque el “grueso” no era objeto de debate.
Tienes razón, la autocrítica simpre viene bien! Es un principio básico que si los cumpliéramos todos las cosas serían más fáciles.
#3 by Ruben on 13 de enero de 2010
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El problema de base es si realmente aporta algo la participación ciudadana en este tipo de decisiones. ¿quién participa? lo ideal sería que todos los ciudadanos opinaran y participaran en las decisiones pero en la práctica sabemos que eso no es así, normalmente existe una mayoría que deja hacer y una minoría que se moviliza para que todo esté como “antes”. Además no se suele dar el caso de “una persona, un voto” sino que suelen aparecer autoproclamados líderes populares que son los que dicen representar al ciudadano.
Nuevamente en este caso lo ideal sería elegir a esos líderes para que nos representen, pero curiosamente de esta forma acabamos en el origen de todo, eligiendo alcaldes y concejales, porque están para eso, no?
Quiero puntualizar en este sentido que esa “mayoría que deja hacer” a la que me refiero no se trata de una comunidad pasiva, indiferente y ajena a los asuntos de la ciudad, sino que confía en que los regidores, elegidos democráticamente, les representarán adecuadamente, y cuando no están satisfechos con esa representación se utilizan las herramientas democráticas para renovarlos.
No abogo por un despotismo ilustrado pero creo que hay que dejar a los técnicos hacer su trabajo, que en esta ciudad tenemos grandes profesionales y a la larga tampoco va tan mal, no?
#4 by Asela on 14 de enero de 2010
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Disculpa Ruben pero no termino de comprender el comentario.
Lo que se pide en este hilo es claridad, luz y taquígrafos y que la participación ciudadana no sea un mero trámite carente de contenido o se obvie.
Que los políticos defiendan objetivos, que los técnicos los lleven a cabo y que la ciudadanía que elige a unos y paga a los otros pueda decir si se cumplen o no.
Por otra parte comparto plenamente contigo los principios generales de una persona un voto y podría servir de solución el incremento del control a los políticos, más allá de la cita electoral, las listas abiertas y las circunscripciones electorales de barrio (por decir algo).
¿Que ésto suena distante difícil y utópico? ¡Claro! Pero hace menos de 100 años los niños europeos bajaban a las minas, las huelgas, que hoy son un derecho constitucional, se castigaban con la pena de muerte y era utópico pensar que aquello podría cambiar algún día.
#5 by Ruben on 14 de enero de 2010
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Bueno… mis disculpas, si que me quedó cierto tufillo a troll en el comentario pero es que pienso sinceramente que este hilo no tiene fundamento porque al final a lo que nos está llevando es a inventar la Democracia, no crees?
Está claro que el sistema de gobierno de las ciudades no es el óptimo pero eso es un problema que afecta a todo el estado y no sólo a nuestra ciudad; si el ayuntamiento no cumple las expectativas lo pagará en las próximas elecciones.
Yo estoy cansado del excesivo temor al “pueblo” que tiene este ayuntamiento, estoy cansado de las consultas populares que se alargan durante años para quedarse en nada: mientras hace 20 años aqui debatíamos eternamente sobre la necesidad o no del tranvía en Bilbao agarraron el toro por los cuernos y lo hicieron casi sin necesitarlo, los primeros años fueron un fracaso pero ahí estaba y ahora es otro elemento fundamental en el transporte urbano.
Estoy cansado de la mentalidad provinciana que nos asola. Siempre terminamos los debates con la conclusión de que “no lo necesitamos” y mientras tanto las ciudades de nuestro entorno nos adelantan en equipamiento y servicios a una velocidad vertiginosa.
¿Mi propuesta? que el ayuntamiento se lance a la búsqueda de una ciudad como nos merecemos. Que la oposición apoye propuestas atrevidas y no las torpedee sistemáticamente como sucede desde tiempos inmemoriales. Pienso que los ciudadanos debemos estar informados pero no decidir puntualmente todos los proyectos estratégicos de la ciudad, para eso están los programas electorales y las elecciones cada cuatro años.
¿que no votamos en función de los programas ni exigimos su cumplimiento? ese es otro debate.
#6 by Asela on 14 de enero de 2010
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Es fácil de comprender tu cansancio, porque es es una dinámica tediosa de la que hay que salir.
Has puesto el dedo en la llaga: El modelo de Ciudad. Porque se ha pasado de un modelo de Ciudad que lideró JA.Cuerda y del que hizo participar a la ciudadanía, a otro que no se ha explicado, que no se ha debatido y en el que no sabemos de qué forma se integran los diferentes proyctos e intervenciones, como son el Tranvía, el Plan de Movilidad, etc.
Comparto contigo la propuesta de que se elija un modelo de ciudad a largo plazo que no sea arma arrojadiza de los diferentes partidos.
La ciudadanía necesitamos un marco de referencia, para saber a que atenernos, un marco que permita interpretar los proyectos puntuales. Necesitamos saber dónde estamos y hacia dónde vamos. Por eso debemos exigir claridad a nuestros políticos.
Por eso digo: ¡Basta ya de proyectos miopes y mal explicados, poco justificados que inducen a la inseguridad y al desencanto!
Los políticos, no deberían cometer los errores que se han mencionado, ni temer la disparidad de opiniones.